Sexto número de la revista digital La Lectura (abril de 2024). Qué vas a encontrar en esta cuartilla: interpretar es más que una habilidad cognitiva, desde la dimensión cognitiva y algunas claves para enseñar a interpretar.
Interpretar es más que una habilidad cognitiva
En el número anterior se planteó que la comprensión lectora es una habilidad cultural que implica que no solo el sistema educacional tiene responsabilidad en potenciar la comprensión de los estudiantes, es la sociedad en su conjunto la que tiene un papel importante en el desarrollo de la lectura. Obviamente decir esto puede entenderse como una excusa para desligarse de su rol en leer y comprender lo que se lee, pero claramente debemos avanzar en distintas estrategias para lograr que los chilenos seamos lectores efectivos y no solo funcionales.
Hoy la realidad informativa es ampliamente compleja para abordarla, es tanta la información que se produce y se distribuye que se hace necesario aplicar estrategias de selección y, luego, de comprobación de la veracidad de la misma. Lamentablemente lo que se denomina “fakenews” y que proliferan en las RRSS generan en las personas un conocimiento informativo falso o distorsionado que se toma por verdadero en distintos ámbitos del quehacer humano.
Frente a este escenario es necesario profundizar en algunos aspectos que tienen directa relación con la lectura y la comprensión. Daniel Cassany, especialista español, plantea:
“Hoy se lee más que ayer, textos más diversos y sofisticados; los textos han adquirido formas, funciones y características notablemente diferentes a las de antaño… Si tenemos en cuenta los cambios mencionados, es imprescindible dotar la enseñanza de la lectura de una dimensión más social y crítica”
Pues los textos han cambiado en forma, en funcionalidad y con características diferentes al periodo letrado.
Hoy es clave entender que el texto se comprende no solo en sí mismo a partir de su dimensión estructural o su dimensión cognitiva, ha adquirido dimensiones sociales y políticas que amplían su importancia comunicacional. Entonces en este escenario INTERPRETAR es más que comprender lo que se lee, es darnos cuenta del tipo de texto que leemos, de las maneras con que se utiliza, de los efectos provoca, del estatus que adquiere con él su autor, de la opinión y la actitud que nos genera a los lectores, etc.
No podemos, hoy, decir que los textos son neutros, inocuos, que no provocan ningún efecto o que son siempre veraces, objetivos; si creemos esto estaríamos educando alumnos ingenuos o manipulables.

Desde la dimensión cognitiva
Las habilidades cognitivas imprescindibles para la comprensión de los textos están clasificados en tres ámbitos que se transforman en tareas de lectura. El DEMRE en el temario para la prueba PAES de lectura identifica las siguientes habilidades a manejar:
- Localizar: consiste en identificar, reconocer y extraer información textual de manera literal o casi literal.
- Interpretar: es establecer o dar un significado a lo leído a partir de la(s) relación(es) entre diferentes partes del texto. Las tareas de lectura para desarrollar esta habilidad son, entre otras, elaborar inferencias, jerarquizar ideas, determinar significados a nivel léxico y estructural, reconocer la funcionalidad de elementos textuales, reconocer la relación causal, problema-solución, etc., sintetizar ideas generales y particulares.
- Evaluar: consiste en juzgar o valorar el texto a partir del análisis de la forma o de los contenidos que se presentan. La tarea de lectura se centra en la fundamentación con la evidencia que permite sustentar la valoración positiva o negativa que se le puede asignar a un texto en cuanto a contenido, por ejemplo.
El manejo de estas habilidades permite enfrentar desde los cognitivo las tareas de lectura que trabaja la PAES.

Algunas claves para enseñar a interpretar
Algunas de las claves que entregaremos acá se fundan en lograr una dimensión más crítica y una interpretación más contextualizada de los textos que se usan en los establecimientos educacionales. Pretenden ser acciones centradas en una interpretación mucho más allá que una simple actividad cognitiva.
Con el objetivo de lograr un aprendizaje más profundo es necesario:
- Trabajar todo tipo de texto, los literarios y no literarios; en todos se puede desarrollar la interpretación de la “ideología” que sustenta dichos textos.
- Utilizar textos auténticos que sean potencialmente interesantes con relación al entorno del estudiante; si son muy extensos se pueden trabajar capítulos o apartados que no rompan la unidad conceptual.
- Utilizar textos paralelos, opuestos o relacionados sobre una misma temática para que el estudiante compare, se dé cuenta de sus relaciones, establezca semejanzas y diferencias.
- Incluir texto multimodales: imágenes, textos audiovisuales, esquemas, gráficos, fotografías, etc. que también se pueden leer.
- Evitar la respuesta única o corrección convergente que es dada por el profesor, preestablecida, pues puede haber más de una interpretación.
- Fomentar el diálogo entre los estudiantes; hay que permitirles intercambiar puntos de vista durante la lectura.
- Fomentar la relectura y en análisis de los aspectos relevantes para lograr una lectura crítica que permita fundamentar las ideas o puntos de vista que se dan en el texto.
- Ayudar al estudiante a relacionar la lectura con su entorno, con su mundo para afianzar la identidad y la diferenciación adecuada con otros.
Estas son algunas claves para lograr una interpretación que mire al texto como un objeto social criticable.
